Por esta razón, un equipo de investigación del CRE de Alzheimer compuesto por Elisa Pérez Redondo, responsable de la IAP, el neuropsicólogo Enrique Pérez Sáez, los psicólogos Elena González Ingelmo y J. Redondo Sánchez, y la coordinadora del Centro de Día del CREA, Beatriz Gómez Jiménez, ha estudiado la influencia de la IAP en la socialización y desarrollo de conductas prosociales e implicación en la actividad de personas residentes en unidades de convivencia del centro, incidiendo así en su bienestar emocional y calidad de vida.
Fomentar la autoestima, activar las emociones positivas, mejorar la atención y ampliar la estimulación sensorial, fueron algunos de los objetivos terapéuticos marcados al inicio de la investigación, en la que participaron tres personas afectadas por demencia, con interés pasado y afecto por los animales, que ya habían participado en sesiones de IAP anteriormente, sin historial de miedo o alergias y con una medicación estable y controlada.
Tras analizar los resultados, el equipo de investigación del CRE de Alzheimer concluyó que las sesiones de IAP tuvieron un efecto significativo sobre lasconductas pro-sociales, ya que aumentaron inclinaciones, miradas, contacto físico y verbalizaciones. Además, la intervención logró un resultado positivo sobre el afecto, con aumento del placer y disminución de la tristeza. Por último, el estudio también mostró un efecto positivo sobre la experiencia, aceptación y disfrute de la intervención, debido a que las personas aumentaron la participación, disfrute y relación con otros.
LINK:http://www.telecinco.es/informativos/terapeutas_caninos-Alzheimer-estimulacion_cognitiva_2_2055405206.html
FUENTE: https://colaboracion.imserso.es/entornoColaboracion//view/artefact.php?artefact=2092&view=169